Esther Gil

 
Esther Gil

 

Llegué a la Peluquería Canina por casualidad al aventurarme en mi anterior trabajo a esta profesión ya que quise dar un servicio más al cliente; fue en una tienda para mascotas. Poco a poco descubrí que, aunque difícil, con constancia y dedicación este arte me estaba apasionando. Tuve claro a qué me quería dedicar. Tras formarme en la Academia Artero en Madrid con algunos de los mejores peluqueros caninos. Estuve meses buscando trabajo hasta que Animalfisio me dio la oportunidad que estaba buscando: desarrollar mi vocación. Además me abrió las puertas a otras especialidades como la Rehabilitación para mascotas que me enamora por momentos.